Liturgia

Sacramento de la Unción de los Enfermos

La Eucaristía
La Eucaristía constituye la vida de la Iglesia, el Señor dijo, “Yo soy el Pan de Vida. Nadie el que viene hacia me tendrá hambre; nadie el que crea en mi tendrá sed” Juan 6:35.

El deseo de servir como Ministro Extraordinario de la Santa Comunión, no sólo refleja la respuesta al llamado Bautismal de servir al Pueblo de Dios, pero el compromiso con Cristo a compartir en los aspectos de la Iglesia como en la predicación, instrucción y guía. Uno ofrece la Eucaristía, reconoce el Cuerpo de Cristo en aquellos que a quienes le ofrece la Eucaristía and al final actúa como el Cuerpo de Cristo participando plenamente en la vida parroquial y la comunidad entera. El deseo de comprometerse a un horario mensual, de prepararse apropiadamente al servicio, de llegar con suficiente tiempo antes de su misa asignada, y estar vestido apropiadamente, refleja su conocimiento de este compromiso.

Los Ministros de Eucaristía también visitan a los que no pueden asistir a misa por visitándolos en sus casas, hospitales o casa de rehabilitación.

Si deseas conocer más sobre este ministerio llame a  José y Berta Vital, 760-726-6976.

Ministerio de Hospitalidad
Cada ser humano tiene un valor incalculable para el Señor. Somos lo más importante en el mundo según Dios. ¿Valoramos a cada persona como Dios la valora?

De esto es que se trata el ministerio de hospitalidad: de valorar a cada persona como Dios la valora y de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que cada persona perciba cuán importante y preciosa es para el Señor. En cierta forma, un ministro de hospitalidad es un embajador del Señor.

Una de las muchas virtudes que nuestro Señor Jesucristo nos mostró mientras anduvo entre nosotros, fue el deseo de servir en vez de ser servido. El ministerio de hospitalidad funciona con este mismo sentir. Este ministerio es solamente para individuos que tengan un espíritu de servicio como el del Señor.

Si quisiera servir en este ministerio, por favor comuníquese con la Oficina de Liturgia, 760-945-8013

La proclamación de la Palabra de Dios
La proclamación de la Palabra de Dios es verdaderamente un servicio a la Iglesias

Los lectores presentan la palabra viva de Dios en la asamblea de la comunidad de fe que se reúne. “Cuando se leen en la Iglesia las Sagradas Escrituras, es Dios mismo quien habla a su pueblo, y Cristo, presente en su Palabra, quien anuncia la Buena Nueva”. (GIRM #29)

Por esa razón el ministerio de la Palabra, debe de ser tratado con gran dignidad.

Para que los fieles lleguen a adquirir una estima viva de la Sagradas Escrituras al escuchar las lecturas divinas, es necesario que los lectores que desempeñen este ministerio, sean competentes y estén cuidadosamente preparados.

El ministerio de la palabra requiere entendimiento de las Escrituras, conocimiento de los Principios de la Liturgia, y habilidad para leer en público.

Los lectores deben ser Católicos practicantes, completamente iniciados en la Iglesia y sus vidas deben ser un verdadero testimonio de la Palabra que proclaman.

 

¿Estás interesado conocer más de este ministerio? Llame a Jaime and Yolanda Guerrero, 760-591-3140.

Ministerio del Sacristán

El Sacristán, siempre bajo la dirección general del clérigo, se encarga de la preparación general de las celebraciones litúrgicas.

El Sacristán prepara los libros; prepara todos los instrumentos que se usaran en la misa como la vinagrera, el cáliz, copas, ciborio, lienzos, aceites, cruz procesional, toallas, incienso, carbón de leña y cirios; se asegura que hay suficiente hostias frescas y vino autorizado para consagrar, y que la luz del Santuario esta prendida.

El Sacristán, en harmonía con el pastor, asegurara que las vestimentas, muebles eclesiales, recipientes litúrgicos y otros objetos litúrgicos se mantengan en buenas condiciones.

Para que estos deberes se lleven a cabo apropiadamente, el sacristán necesita tener entendimiento del contenido y las normas de los libros litúrgicos y los detalles del año litúrgico.

Un buen sacristán es una bendición para la parroquia.

¿Quisiera servir en este ministerio? Llame a la Oficina de Liturgia para más información, 760-945-8013.

Ministerio de los Servidores del Altar

Ser un Servidor del Altar es un honor especial y un gran privilegio en la iglesia Católica. Los servidores del altar de hoy pueden trazar sus raíces o genealogía al orden de Acolito, un ministerio que una vez era reservado sólo para aquellos que iban a ser sacerdotes ordenados. Uno puede ver que ser un Servidor del Altar es un ministerio único y especial por el cual tú, una persona joven, puede ayudar a propagar la palabra y el amor de Cristo por medio de tus acciones y palabras. No es difícil ser un servidor del altar, pero si hay ciertas cosas que tendrás que conocer y recordar.

El papel primordial del Servidor del Altar es de ayudar al sacerdote en la celebración litúrgica durante la misa. Esto se cumple con acciones especificas y siendo un ejemplo para la congregación: participando activamente en la liturgia por medio de tus acciones, cantando los himnos, respondiendo a las preguntas, estando alerta, sentándose y parándose a los tiempos apropiados.

Todos los servidores asistirán a un taller para aprender más sobre el flujo de la misa, para conocer y usar las instrumentos necesarios, como los cerillos, libros y cirios, cruz procesional, preparación de la credencia y el altar, cáliz, colores litúrgicos. etc.

¿Te gustaría servir en este ministerio tan importante? Llame ahora: Misas en español-   Maria Eugenia Vásquez, 760-726-9253.